El hotel más escalofriante del mundo

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Este hotel puede ser el sueño más radical que nunca hayamos tenido. O también una pesadilla inolvidable. Depende de la capacidad de cada uno para sobrellevar el vértigo y la incertidumbre. En el Skylodge Adventure Suites se duerme (quien pueda conciliar el sueño) en una especie de cápsula completamente transparente que cuelga sobre el vacío, a 400 metros de altura. Alrededor, el Valle Sagrado de los Incas, en Cuzco (Perú).

La división de investigación y desarrollo de Natura Vive (una empresa turística especializada en la escalada y las rutas de montaña) ha creado los MVV (Módulos de Vivienda Vertical). Cada módulo cuenta con cuatro camas, un comedor y un baño privado; fabricados en aluminio y policarbonato de alta resistencia. La dimensión de cada módulo es de 7,5 metros de largo x 2,60 de alto y ancho.
Para llegar a Skylodge, hay que hacer ejercicio y vencer el vértigo. Hay dos vías posibles, la primera apta a partir de 9 años, y la segunda desde los 6. La Vía Ferrata -la más difícil- exige subir 300 metros utilizando escaleras de metal y luego descender 100 metros de rappel. Uno de los usuarios colgó este comentario en TripAdvisor, que describe bien la experiencia: «Hicimos la Via Ferrata y Zip-Line: subida por escalinata en montaña hasta 350 metros. En mi opinión, salvo que sufras mucho vértigo por la altura, es fácil de hacer y muy emocionante. La línea de vida te asegura en todo el recorrido. Pasar el “puente” colgante es lo más!! A veces es pared vertical y cuanto más subes, las vistas son más increíbles. La bajada es a través de seis tirolinas. Las más larga (700 metros) es enorme y algunas otras más cortas son incluso más rapidas. El Sky Lodge es muy curioso de ver».

Quien se quede a dormir, una vez dentro del módulo, se puede quitar el arnés, ya que la única forma de salir es por la escotilla de salida ubicada en la parte superior del módulo. Existen seis ventanas y cuatro zonas de ventilación en el módulo que asegura una atmósfera adecuada. La iluminación en cada módulo es ecológica, gracias a paneles fotovoltaicos que permiten almacenar energía en baterías para alimentar cuatro lámparas en el interior del módulo.